
Recorrido adulto
Cuevona de Ardines
La Cuevona es una de las cuatro cuevas conocidas en el macizo de Ardines, formadas por la erosión del río San Miguel. Situada en un nivel superior al de Tito Bustillo, aunque sin conexión entre ambas, fue la primera cueva descubierta en Ardines, en el año 1869, realizándose las primeras excavaciones arqueológicas a finales del siglo XIX. La parte final de la cueva es el resultado de derrumbes y colapsos que transcurren en un amplio periodo geológico, provocados por una fractura que va de lado a lado de la sala. Como consecuencia, se forma un espacio de 40 m de diámetro y más de 50 m de altura, además de la apertura de un hueco en el techo que proyecta luz en la parte más profunda de la cueva. Los restos arqueológicos hallados, entre los que se cuentan restos de talla, algunas herramientas, un colgante realizado sobre una concha, huesos de animales prehistóricos y gran cantidad de conchas de moluscos marinos, permiten hablar de una ocupación de la cueva, al menos desde los últimos periodos del Paleolítico superior. Además, en la entrada de la cueva se documentaron varios bloques marcados con incisiones profundas, que se encontraban debajo de niveles arqueológicos del Paleolítico superior, lo que confirmaría su cronología prehistórica.
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